El mundo es una locura, estamos atrapados en estos cuerpos
que no elegimos y estas reglas que debemos seguir para ser aceptados por los
demás. A pesar que nos levantemos cada día y nos convencemos que la vida es un
regalo por dentro sentimos lo mismo: esa decepción progresiva sobre la crudeza
y frialdad con la que ocurren los acontecimientos. ¿Cómo no sentirse culpable
por comer un bocado de comida mientras personas en ese mismo instante están
agonizando por la falta de esta? ¿Cómo caminar por la calle sin que te importe
la persona que duerme en el piso a pleno sol? La vida es injusta y bella al
mismo tiempo, te provee los momentos felices a cambio de los más dolorosos,
pero todos sabemos que no se podría valorar la felicidad si no existiera la
tristeza. Creo firmemente que todos tenemos una mala racha, nada sale como
queremos, los eventos son impredecibles y las personas tienen libre albedrío,
pero aun así cada uno trata de hacer lo mejor que puede con lo que le toca.
En dos palabras puedo resumir cuanto he aprendido acerca de la vida: Sigue adelante.-Robert Frost.
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